Lo más fascinante de este caso es de cómo era que las mujeres de esa época ( algunas de ellas ) llegaron a concentrarse a diario a las puertas de la sala para verlo, fascinadas por sus encantos, locas por tocarlo, besarlo e incluso por hacerle llegar declaraciones de amor a través de su abogado. ¿Qué tenía y tiene Ted Bundy para atraer de ese modo a las mujeres, sabiendo de qué se trataba de un despiadado asesino?… es algo irónico que esto sucediera ya que cometió graves delitos, a ellas solo les interesaba lo físico , lo culto , sus dos carreras universitarias ( psicología y derecho ) es decir un “ chico perfecto “ solo ignoraron la realidad de las 36 muertes o más que Bundy ocasionó, especialmente su esposa Carole Ann Boone, ella nunca dudó de su existencia y menos en el juicio.
En este momento deben estar preguntarse ¿ Si no levantaba sospechas , como es que lo descubrieron? En el mes de noviembre de 1974 , fingía ser un oficial de policía ante Carol DaRonch y quería hacerla subir al automóvil , ella accedió pensando que de verdad era un policía, se encontró con que Bundy paró el coche e intentó esposarla. Afortunadamente Carol DaRonch consiguió zafarse antes de ser inmovilizada y huir, tras lo cual acudió a la policía, pero estos lo dejaron libre ya que no tenían sospechas , por eso siguió cometiendo sus crímenes en diferentes estados y cambiando su aspecto físico para no levanta sospechas, inteligente¿no?, pero su suerte se acabó en 1975 un carro de policía dio el alto al carro de Bundy y terminó por encontrar elementos indicativos como palancas, esposas y cinta con el que inmovilizar a las víctimas. Ted Bundy fue detenido. Por fin Carol pudo identificarlo.
Este asesino solía escoger a mujeres jóvenes, morenas de pelo largo, características que las asemejan tanto a su madre como a su antigua novia Stephanie Brooks.
Las víctimas eran a menudo violadas y descuartizadas, llegando a conservar el sujeto partes de sus cuerpos como la cabeza como trofeos de sus crímenes. No era raro que mantuviera relaciones con los cuerpos una vez muerta la víctima, así como la presencia en éstos de mordiscos por parte del asesino.